GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ
El reconoce que su madre es quien descubre los personajes
de sus novelas a través de sus recuerdos. Por haber vivido retirado al comienzo
de su padre, le fue difícil tratarlo con confianza en la adolescencia; “nunca
me sentí seguro frente a él, no sabía cómo complacerlo. Él era de una seriedad
que yo confundía con la incomprensión”, dice García Márquez.
“A mis doce años de
edad estuve a punto de ser atropellado por una bicicleta. Un señor cura que
pasaba me salvo con un grito: ¿ya vio lo que es el poder de la palabra? Ese día
lo supe. Ahora sabemos, además, que los mayas lo sabían desde los tiempos de
Cristo, y con tanto rigor, que tenían un dios especial para las palabras”.
Nació el 6 de marzo de 1927 en Aracata, Colombia.
Uno de los 16 hijos de Gabriel Eligio García,
telegrafista. Siendo muy niño fue dejado al cuidado de sus abuelos maternos, el
coronel Nicolás Márquez Iguarán su ídolo de toda la vida y Tranquilina Iguarán
Cortés. Asistió al colegio San José de Barranquilla, viajo en Cartagena donde
ingresó a la facultad de Derecho y estudió Ciencias Políticas en la Universidad
Nacional de Bogotá. Dejo la carrera de derecho y se inició en el periodismo. En
1958, se casó con Mercedes Borcha con la que tuvo dos hijos, Rodrigo y Gonzalo.
Entre 1959 y 1961, estuvo escribiendo para La Prensa, en Colombia, La Habana y
en Nueva York. El escritor llevo a su esposa a vivir con su familia y él
permaneció 18 meses casi sin salir de una habitación a la que llamaba “La cueva
de la Mafia”, en su departamento. Allí permaneció consumiendo seis paquetes
diarios de cigarrillos. Las deudas se acumulaban y para resistir económicamente
este largo periodo vendió su automóvil y casi todas sus pertenencias, incluyendo
los electrodomésticos y enseres de la casa. En 1982 le otorgaron el Premio
Nobel de Literatura, en 1977, fue homenajeado en el XIII Congreso Internacional
de Literatura Iberoamericana. En 1999 le fue diagnosticado un cáncer linfático.
Fue ingresado al
hospital durante una semana por una infección pulmonar. Poco después se supo
que en realidad era un agravamiento del cáncer que lo aquejaba y que se había
extendido por pulmón, ganglios e hígado y que estaba recibiendo cuidados
paliativos en su casa. Falleció el jueves 17 de abril del 2014, a la edad de 87
años, en México D.F.
Fue en México, durante su exilio, donde empezó a escribir
su obra maestra, la novela “Cien Años de Soledad”, en un estilo que demuestra
la influencia del famoso escritor estadounidense William Faulkner. Por esta
obra percibió un anticipo de apenas 500 dólares y la tirada inicial fue de 8000
ejemplares. La fabulosa novela relata la historia épica de la familia Buendía y
sus generaciones en la comunidad ficticia de Macondo. Se convirtió en una obra
literaria clásica mundial y de la literatura moderna de Hispanoamérica. Se ha
traducido a la mayor parte de los idiomas y lenguajes literarios, y a la vez se
han vendido más copias de esta novela que la de cualquier otro autor
latinoamericano contemporáneo.